ACUCAR: En Asturias, espiar, mirar a escondidas.

martes, 24 de septiembre de 2013

ESCALADA EN PEÑA RUEBA. "Los Terceros También Existen" 5b, 270m


Ya llevábamos tiempo con ganas de testar el conglomerado de la zona de Riglos o alrededores, y hablando un buen día en la pared de Liédena con el amigo Periko, nos recomendó una vía facilita ideal para iniciarse en las redondeces del material, lejos de la caliza a la que estamos acostumbrados. La vía tiene muy buenas referencias y el entorno parece merecer una visita, así que este sábado metemos todos los titos en el coche y ponemos rumbo a Murillo de Gallego para disfrutar en la sur de Peña Rueba de ¨Los terceros también existen¨, 10 largos, 270m, 5b, equipada por J. Benedé y L. Royo en 2005.
Llegando a Murillo por la A-132 desde Puente La Reina, se accede a mano derecha por una carretera vecinal justo en el cruce donde están la mayoría de empresas de multiaventura o turismo activo. A unos 200 metros parte a la derecha un desvío que deja de estar asfaltado a los pocos metros para convertirse en una pista de grava con algún que otro bache. Vamos remontando la pista, con la referencia de Peña Rueba enfrente, hasta superar dos balsas de agua, momento en el que encontraremos en el margen izquierdo un ensanchamiento de la pista, que hace las veces de parking. Justo enfrente sale el camino hacia la zona de escalada. Esta zona de aparcamiento esta situada pocos metros antes de una cerrada curva de herradura, superada la cual existe otro pequeño parking. Si continuamos por la pista, ésta nos deja en el km 2 de la carretera que sube a Agüero desde la A-132.
Imagen de la reseña del blog: http://eskalatzencas.blogspot.com.es/2011/06/pena-rueba-los-terceros-tambien-existen.html

Desde el parking la aproximación es de unos 20 o 25 minutos, por sendero bien marcado que discurre por una alargada loma de monte bajo. Los últimos metros al píe de vía resultan un poco incómodos y hasta se llegan a poner las manos. Es recomendable colocarse el casco ya en este punto, pues si hay escaladores en la vía la caída de piedras desde los últimos largos es frecuente.
Al llegar al pié de vía nos encontramos con que hay tres cordadas preparándose para subir, así que nos toca esperar un rato. Durante la espera, el cimbreo de la cuerda de la última cordada desprende desde unos 20m una piedra de unas dimensiones considerables, que por fortuna cae justo en medio de nosotros, con un golpe seco que nos pone los pelos de punta…

Imagen sacada del blog: http://eskalatzencas.blogspot.com.es/2011/06/pena-rueba-los-terceros-tambien-existen.html


Nos ponemos en marcha, salgo primero y empalmo los dos primeros largos de forma rápida, fáciles, para disfrutar, 30m 4a y 25m 3c. La cuerda tira un poco llegando a la R2, lo cual se podría solucionar con alguna cinta larga. Tras esto toca el muro vertical de 25m Vb, que salvo un arranque no muy cómodo, resulta fácil y está muy bien asegurado.
A partir de aquí la placa tumba de forma muy cómoda y se hace muy fácil, empalmamos tal y como aconsejaba la reseña L4 –L5, L6-L7 y sin darme cuenta, aunque no era la intención, también L8-L9. Estos últimos largos es desaconsejable unirlos, ya que la cuerda roza mucho y puede tirar piedras, pero iba tan lanzado que me pasé la R8 y cuando me quise dar cuenta era tarde. L9 es un largo de transición, desde el que hay que subir a la cima del Mallo La Mora y bajar por un sendero al pequeño collado. De este punto sale el décimo y último largo, una placa tumbada en 3c de unos 25 m. Una vez superada la R10, seguimos un sendero cuyo inicio está marcado con un hito y nos deja en la parte trasera de un pequeño vergel, al pie de una placa que tenemos que atravesar en un flaqueo asegurado con 2 parabolts, (III).
Una vez superado el flanqueo salimos caminando en diagonal hacia el oeste a buscar la evidente cresta de la peña, la cual seguimos hasta localizar el inicio de la Ferrata de la Mora para el descenso, evitándonos así realizar unos cuantos rápeles. La ferrata es muy evidente, no tiene ningún misterio y nos devuelve al sendero de aproximación, que recorremos arrastrándonos lo más rápido que podemos en busca del coche para beber…el asfixiante calor hizo que nos quedáramos cortos de agua, terminando el líquido elemento en la R7 y provocándonos una sensación de ansiedad bastante desagradable…de todo se aprende.
En resumen, una vía muy fácil, muy bien equipada, para disfrutar, que no todo va a ser estar con el culo prieto en la pared, ideal para iniciarse en vías largas o para tomar contacto con el conglomerado, casco imprescindible y agua abundante en días soleados.



Croquis y buenas reseñas en el siguiente blog, del cual he sacado las 2 fotos anteriores. Gracias al autor/es.

Algún que otro problema con la cámara hicieron que tengamos pocas y malas fotografías, dando como resultado una entradilla un tanto pobre pero…c'est la vie, otra vez será.




Rock, Parabolt and Green

R2

Detalle de la pared en el L3.

La cámara que tiene vida propia

Rbkina saliendo del muro de V

Mallos de Agüero desde la R9
Décimo y último largo desde el pequeño collado.
Recogiendo cuerda tras el flanqueo. Al fondo los llanos de Aragón.

Mallos de Riglos vistos desde la cima.
Vertiginoso descenso. ¿marea?

Vista de la parte final desde la ferrata.
Rbkina saliendo de un tramo de la ferrata.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

II Marcha de Lizara. 32,5 km 2020+ y una Eguzkilore




En primer lugar lanzar un ¡¡¡Ole tú!!!, y un gran plas, plas, plas, plas (léase onomatopeyicamente) a los organizadores del evento, por acogernos con tanta amabilidad, por el esfuerzo demostrado y por una perfectísima organización, a todos mil gracias.

Y ahora si, vamos al meollo del tema...
A las 5 de la mañana la alarma del Ambit me saca de vete tu a saber que ensoñaciones, y en el tiempo que tardo en reaccionar para pararlo, otras dos alarmas de mis compañeros de litera saltan formando una pequeña orquesta en la habitación nº1 del refugio de Lizara, definitivamente, es la hora. Ropa sintética, un poco de agua a la cara, un desayuno rapidito, mochila en orden, zapatillas, 6:00 am, altitud 1.520 m, preparados, listos, ¡esperad, esperad, esperad!, ¡que es de noche y no hay cintas reflectantes en el camino!, ¡todos a la cama otra vez!, si ya, ¡que más quisierais panda de vagos, frontales encendidos y a rodar!...y así, a la luz de nuestras lámparas, comenzamos a gastar suela por las huellas del GR con rumbo al Collado del Bozo (1.995m), o eso queríamos creer porque no se veía ni torta.
El grupo sale compacto para comenzar a estirarse con las primeras rampas y formar en poco más de veinte minutos una línea de luces que serpentea por la empinada ladera. Al llegar al collado en medio de la oscuridad, comenzamos a intuir un tenue despertar por el este, y en pocos minutos, camino de la Punta Napazal (2.117m), apagamos los frontales mientras un molesto viento de norte parece querer hacernos las cosas un poco más difíciles.
De azul y negro.
Seguimos la línea del cordal camino de la Punta de Mesola (2.168m), mientras las primeras luces del día se asoman de forma tímida por la Sierra de Aísa para mostrarnos las bellezas que ocultan los Valles Occidentales. La pareja estello-casedana formada por Raúl y Susana va por delante mientras yo hago la goma de forma constante para intentar con poca fortuna sacar alguna foto decente.
Al comenzar la bajada en busca del primer punto de control y avituallamiento, vemos algún resbalón, aunque felizmente sin consecuencias...si es que este primer stin no estaba para slicks. Alcanzamos el punto de control, un trago de agua y un sándwich rapidito de nocilla y dando zapatilla a buscar la loma de Aísa.
Por esos rincones del Pirineo.
En la bajada hacia Jasa, el recorrido nos deleita con la silueta de Peña Oroel mientras atravesamos praderas y bosques cargados de setas, alguno va penando por no llevar una bolsa para ir cogiendo, pero ya se sabe que “tocar y andar a la procesión na mas lo fai el gaiteru”.
Tras atravesar Jasa (944m) y cruzar el cauce semiseco del río Osia llegamos a las calles de Aragües del Puerto (971m), donde nos reciben en la plaza con una sonora ovación y un reconstituyente plato de pasta que engullimos con gusto. Reponemos líquidos y nos dirigimos a buscar las rampas que suben a la Sierra de Maito, mientras nos animan diciendo que ya solo queda “falsa bajada”...¡¡mecagüentó con la “falsa bajada”!!, esa primera pendiente después de Aragües, con la tripa llena y el sol dando lo mejor de si mismo, resultó de lo más entretenido por no decir otra cosa. Este repecho trajo graves consecuencias para el grupo satélite de calceneros que nos acompañaban desde el Mesola y que tras el avituallamiento líquido del Collado de la Cueva, fueron perdiendo fuelle y no volvimos a verlos hasta Lizara.
Punto crítico, pesaba la pasta.
Raúl marca el ritmo mientras me instruye convenientemente en mitología vasca al ver una Eguzkilore***(ver al final), hasta el  punto de control del Collado del Cubilar Mentar (1.757m), donde tomo el relevo para subir las rampas que llevan a coger la Senda de los Contrabandistas, último escollo del día que nos dejará, tras el último checkpoint, en el Collado lo Foratón (2.016m) a los pies del Bisaurín con pista libre hacia el refugio de Lizara.

La bajada hace que se resientan pies, tobillos, rodillas, cuádriceps, pero solo pensamos en una cosa...una jarra de cerveza fría con limón, así que no hay tregua  y derrapando por la pista llegamos los tres al refugio a falta de unos minutos para las tres de la tarde, entre vítores, aplausos y cencerros al viento, donde nos estaba esperando una interminable fuente de macarrones, caldo y viandas varias para recuperar fuerzas...y por supuesto la merecida cerveza para los dorsales 935,936 y 937.


Primeros pasos con calma...hay que dosificar o tenemos sueño?


¿Luciernagas? no, frontales.

Llegando al collado en la noche.

Misterio en la Sierra de Aísa.



Silueteados.



Amanece que no es poco.

Primeras luces.

Despuntar que decía Vital Aza



Al galope por el cordal.

Nocilla al amanecer.

Rumbo a Jasa.
Oroel.

Refugio.


Control mañanero anti alcorces.

Segundo Pit Stop

Raúl, Susana y los satélites de la calcenada.

El próximo año me pido ese puesto.

A pocos metros de Jasa.

En el cruce.

Cauce del río Osia con el Bisaurín al fondo.

Por las calles de Aragüés.

Susana siguiendo su paso mágico "siempre igual".

Collarada, que lejos parecen esos giros con los esquís.
Marcando el ritmo.
Tras el flaqueo, subida "Five Stars" o lo que es lo mismo, pindio de coj....

Senda de los contrabandistas.

Last check point

Agüerri.
Raul y Susana hacia el Collado de Lo Foraton.

Bisaurín.

Los integrantes de la VII Ascensión Solidaria de Acción contra el Hambre descendiendo del Bisaurín.

Collado Lo Foratón.
Llegando al Refu, un vistazo de la primera parte de esta mañana.

Resting en Lizara. Prueba superada.
Perfil de la marcha realizado por la organización.

Mapa de ruta.


Eguzkilore.

Y ahora viene cuando la matan...un asturianu contando mitología vasca...ya verás como me llueven palos de algún sitio.
***EGUZKILORE

«Hace miles y miles de años, cuando los hombres empezaban a poblar la tierra, no existían ni el sol ni la luna y los hombres vivían en constante oscuridad, asustados por los numerosos genios que salían de las entrañas de la tierra en forma de toros de fuego, caballos voladores enormes dragones...
Los hombres, desesperados, decidieron pedir ayuda a la Tierra.
-Amalur (madre Tierra)-le rogaron-te pedimos que nos protejas de los peligros que nos acechan constantemente...
La tierra estaba muy atareada y no hizo caso a los hombres, pero estos tanto y tanto insistieron que al final les atendió:
-Hijos míos, me pedís que os ayude y eso voy a hacer. Crearé un ser luminoso al que llamaréis Luna.
Y la Tierra creó la Luna.
Al comienzo, los hombres se asustaron mucho y permanecieron en sus cuevas sin atreverse a salir, pero, poco a poco, fueron acostumbrándose.Al igual que los hombres, los genios y las brujas también se habían atemorizado al ver aquel objeto luminoso en el cielo pero también se acostumbraron y no tardaron en salir de sus simas y acosar de nuevo a los humanos.
Acudieron una vez más los hombres a la Tierra.
-Amalur -le dijeron- te estamos muy agradecidos porque nos has regalado a la madre Luna pero aún necesitamos algo más poderoso puesto que los genios no dejan de perseguirnos.
-De acuerdo, crearé un ser todavía más luminoso al que llamaréis Sol. El Sol será el dia y la Luna, la noche.
Y la Tierra creó al Sol.
Era tan grande, luminoso y caliente que los hombres tuvieron que ir acostumbrándose poco a poco pero su gozo fue muy grande porque, gracias al calor y a la luz del Sol, crecieron las plantas de vivos colores y los árboles frutales. Y, lo que es aún más importante, los genios y las brujas no pudieron acostumbrarse a la gran claridad del día y desde entonces sólo pudieron salir de noche.Otra vez fueron los hombres a ver a la Tierra.
-Amalur -le dijeron- te estamos muy agradecidos porque nos has regalado la madre Luna y la madre Sol pero necesitamos aún algo más porque aunque durante el día no tenemos problemas, al llegar la noche los genios salen de sus simas y nos acosan.
Nuevamente, la Tierra les dijo:
-Está bien. Voy a ayudaros una vez más. Crearé para vosotros una flor tan hermosa que, al verla, los seres de la noche creerán que es el propio Sol.
Y la Tierra creó la flor Eguzkilore (Flor del Sol) que hasta nuestros días defiende nuestras casas de los malos espíritus, brujos, lamias, genios de la enfermedad, la tempestad y el rayo.»